Las Joyas de la Abuela (Parte III)


Descubriendo el Secreto

 

Una vez abierto el cofre  se encontraron con que algunas estaban deterioradas. El Tío mencionó que antes de estimar el valor del cofre había que hacer algún mantenimiento y otras inversiones, para obtener el mejor valor del mismo. Mientras esto ocurría, uno de los muchachos observó que había un pequeño pergamino enrollado en una de las esquinas del cofre.

Lo saca y se lo entrega al Tío Sabion. Este lo leyó con gran atención y dijo. Que arrecha fue esa Abuela carajo… Aquí están unas instrucciones; voy a leerlas….¡Caramba que sorpresa tan grande y tan buena!  Además de las joyas que están en este cofre, debajo de él, enterrados, hay mas  baúles llenos de joyas que según lo que aquí dice, alcanzarían  para 300 años….“Que sabia, buena y rica  era la abuela” comenta el Tío. “Con el cofre de afuera tenemos suficiente  para realizar muchísimas operaciones financieras,  favorecer a la familia y conservar las joyas que están enterradas para el futuro”.

Pero El Tío con profundo tono de advertencia les dijo: la Abuela testamento que por ningún motivo sus herederos podían vender ese capital, aja,….,  que con su rendimiento podíamos vivir felices por siempre sin vender nada, administrándolo sabiamente.Con la dirección del Tío y por consenso, que tomo varios meses mientras todos los miembros de la larga familia emitieron su opinión, todos sin menoscabo de alguno, con imparcialidad se pusieron de acuerdo,  establecieron las reglas por escrito que garantizaría que ninguno se volviera loco y botara su parte.

Realizaron el mantenimiento y las inversiones indicadas, se buscó a los principales joyeros de la comarca y les pidió que valoraran el cofre y las joyas de arriba. De allí obtuvo la información necesaria para saber cuanto era su valor total de mercado. Con ese  valor total  realizó una simple división y se quedó gratamente sorprendido de lo que le tocaba a cada miembro de la familia. Con inmensa felicidad reunió a la familia en el gran salón  para informarles  del gran hallazgo.  Con mucha solemnidad anunció “Familia. Me complace que enormemente informarles que luego de dividir el valor del cofre y de las joyas, cada parte, a la cual podemos llamar Titulo-Acción, generará dividendos o intereses  suficientes para salir de abajo.

Con esos dividendos sin vender su acción algunos  van a poder comprar su casa digna y mudarse. Otros remodelaran la que ya tiene en el patio, algunos lo podrán invertir en mejora su salud porque han estado aquejaditos, otros querrán Educación, otros se comprarán un carro… en fin cada quien, en uso pleno  de su libertad, dará el uso adecuado a su dividendo”. En eso, y en medio de la felicidad que los embargaba, todos se quedaron como distraídos. Fue cuando el Tío Sabion, les grito…. ¿y es que no le van el voto de confianza  a su tío y  traerle un guarapo caliente …..”


A estas alturas del cuento  seguro te preguntarás. ¿Cuánto vale  mi acción de PDVSA? ¿Cuanto pueden ser los intereses o dividendos de TU acción? Esa parte de la historia que te proponemos construir la puedes conseguir en esta misma pagina.


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